
La exhibición “Sesenta y dos horas de viaje, cincuenta y nueve años en el sur” del peruano Rudolph Castro es una inmersión en las ramificaciones e implicancias de la vida después de tres dictaduras latinoamericanas del siglo XX. Castro explora específicamente las historias de sobrevivientes y familiares de los regímenes de Alfredo Stroessner en Paraguay, Jorge Videla en Argentina y Augusto Pinochet en Chile. El punto de encuentro de estas historias y de estas dictaduras está marcado por el infame Plan Cóndor, nombre con que se conoce el plan de coordinación de operaciones entre las cúpulas de los regímenes dictatoriales del Cono Sur de Latinoamérica entre 1970 y 1980.

En su intervención artística, Rudolph Castro incluyó la historia familiar de Yves y el hecho de que juntaba boletos de colectivo capicúas junto con Eric, quien testimonia: “Capicúa se refiere a cualquier número simétrico que, por ello, se lee igual de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. La idea de coleccionar boletos capicúas fue mía, pero a Yves se le ocurrió secuenciarlos (…) El álbum original lo perdimos en los años de fuga y represión, pero lo primero que hice al regresar a la Argentina en 1983 fue reconstruirlo muy rápidamente, según la metodología científica que había aprendido de Yves.”
“Yves es una compañía permanente, desde siempre, estuvimos muy pegados por afinidad y de poseer una familia numerosa; Yves fue el mayor de nueve hermanos, nació en París, el 8 de agosto de 1954. En julio de 1959 mi familia se instala en la Argentina, pero retorna a Francia en octubre de 1974, él y yo somos los únicos que nos quedamos. Yves tuvo la posibilidad de regresar a Francia, pero decidió jugarse por una causa por más que fuera francés y se quedó sabiendo los riesgos.”
“Con mis 8 hermanos teníamos un juego que era quién lograba pronunciar todos los nombres lo más rápido posible –Yves Eric Brigitte Jean-Luc Philippe Dominique François Marc Christian– en donde siempre mi hermana Brigitte era quien ganaba.”

Juan Bau canta “Libre” en el Festival de Viña del Mar 1976 con presencia del dictador Augusto Pinochet y señora. “Libre, como el sol cuando amanece yo soy libre…”
